Un horneado vibrante a base de plantas, con un toque de lima ácido, coco tropical y pulpa de maracuyá fresca; ligero, sabroso y para compartir.

Ingredientes

Para la esponja

  • 400 g de harina blanca orgánica
  • ½ cucharadita de bicarbonato de sodio
  • 1 cucharadita de levadura química
  • 250 g de azúcar blanco fino
  • 120 g de mantequilla vegetal para untar, derretida
  • 400 ml de leche de coco
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 1 cucharada de vinagre de sidra
  • Ralladura de 1 lima

Para la cobertura

  • 400 ml de crema de coco (fría de la nevera si es posible)
  • Pulpa de 6 maracuyás maduros
  • Zumo de 1 lima
  • 75 g de coco desecado

Método

1. Preparar la esponja
Precalienta el horno a 180 °C con ventilador.
Engrasa un molde rectangular de 20×30 cm.
En un bol grande, tamiza la harina, el bicarbonato de sodio y la levadura química.
Incorpora el azúcar y la ralladura de lima.
En una jarra, bate la leche de coco, la mantequilla vegetal derretida, el extracto de vainilla y el vinagre de sidra.
Vierte los ingredientes líquidos sobre los secos y mezcla hasta que estén justo combinados – no mezcles en exceso.
Vierte la masa en el molde preparado y alisa la superficie.
Hornea durante 30–35 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro, éste salga limpio.
Deja enfriar por completo en el molde.

2. Preparar la cobertura
Coloca la crema de coco espesa en un cuenco. Bate hasta que se formen picos suaves.

3. Montar y decorar
Una vez que la esponja esté completamente fría, extiende generosamente la cobertura de crema de coco por la superficie.
Riega la pulpa de maracuyá restante. Haz remolinos con la crema. Ralla la lima por encima y espolvorea el coco desecado.

Para servir: Corta en cuadrados y disfruta a temperatura ambiente.
Para conservar: Se mantiene bien en la nevera durante tres días.