Rico, cremoso y saciante, es perfecto para el desayuno.
Ingredientes
«Me encanta esta combinación de sabores para el desayuno, especialmente porque obtienes un sutil impulso de cafeína gracias al matcha terroso para empezar el día,» comenta la autora del libro de cocina Emma Petersen.
«Si no te va la chía (¡está bien, lo entiendo!), prueba mezclar las semillas de chía con la leche antes de refrigerarlas; le dará una textura más suave, más parecida a un pudín que podría ganarte la confianza.»
Pudín de chía con matcha y fresa
Rinde 1
Preparación: 5 minutos
Refrigeración: 4 horas o toda la noche
- 80 ml de leche a elección
- 150 g de yogur desnatado espeso (DF/VE: yogur de soja)
- 1 cucharada de sirope de arce, y un poco más si lo quieres más dulce
- ¼ de cucharadita de extracto de vainilla
- 1 cucharadita de polvo de matcha
- 20 g de semillas de chía
Para servir
- 2–3 fresas, sin tallo y finamente picadas
- granola (GF: sin gluten)
Método
1. En un bol, batir juntos la leche, el yogur, el sirope de arce, el extracto de vainilla y el polvo de matcha hasta que quede suave y sin grumos. Añade las semillas de chía y mezcla bien.
2. Vierte la mezcla en un tarro o recipiente hermético, ciérralo y refrigéralo durante al menos 4 horas, o toda la noche, hasta que espese.
3. Cuando esté listo para servir, da un rápido remover al pudín y cúbrelo con las fresas y un puñado de granola. También puedes servir con una cucharada extra de yogur, si lo deseas.
Para el futuro:
Enfría y guarda en un recipiente hermético, en la nevera durante hasta 3 días.