El helado casero no necesita una máquina para hacer helados. Este es un postre sencillo que resulta sorprendentemente elegante. Perfecto para tener en el congelador durante el verano.

Ingredientes

  • 2 huevos
  • 1 yema de huevo
  • 80 g de azúcar
  • 500 ml de nata para montar
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 4 cucharadas de miel
  • 3 nectarinas o melocotones
  • 1 cucharadita de aceite de oliva
  • 250 g de frambuesas
  • 1 cucharada de miel
  • Un chorrito de zumo de limón

Método

  1. Forra un molde para pan de 900 g con film transparente o papel de hornear, dejando un sobre de unos 5 cm en cada lado.
  2. Coloca los huevos, la yema y el azúcar en un cuenco sobre una olla con agua a fuego suave y bate hasta que la mezcla esté pálida y espesa. También puedes hacerlo en una batidora durante 5-7 minutos.
  3. Incorpora 1 cucharada de miel. Monta ligeramente la nata con la vainilla, y luego intégrala en la mezcla de crema de huevo.
  4. Para montar, vierte la mitad de la mezcla de crema de huevo en el molde.
  5. Rocía tiras de miel por encima. Continúa formando capas como esta hasta terminar los ingredientes. Coloca en el congelador durante 4-6 horas o hasta que cuaje.
  6. Para hacer el coulis, tritura 250 g de frambuesas con 1 cucharada de miel y un chorrito de zumo de limón. Pasa la mezcla por un colador para eliminar las semillas.
  7. Corta por la mitad las nectarinas o melocotones. Gira para eliminar el hueso. Pincela cada mitad con un poco de aceite de oliva. Colócalas, con el lado cortado hacia abajo, sobre una parrilla caliente o plancha para barbacoa hasta que se doren y dejen marcas.
  8. Déjalas 5-8 minutos, luego resérvalas y mantenlas templadas.
  9. Cuando esté listo para comer, desmolda el helado, rocía con un poco más de miel y cúbrelo con coulis de frambuesa. Deja reposar 10 minutos antes de cortar en rodajas gruesas.
  10. Sirve cada porción con la mitad de una nectarina.