Sí, en la era moderna, la freidora de aire reina, pero no puedes renunciar a los métodos clásicos cuando se trata de un simple pollo frito – Sumérgelo, cúbrelo, fríe y disfrútalo.
Ingredientes
- 2 pechugas de pollo (cortadas en tiras)
- 500 ml de suero de leche
- 50 ml de chimichurri o salsa picante
- 100 g de harina sin gluten
- 1 cabeza de ajo
- 100 ml de aceite de oliva virgen extra
- 1 limón
- 1 cucharadita de mostaza
- 1 cucharadita de sal y pimienta
- 2 yemas de huevo
- 1 litro de aceite vegetal
Método
- En una olla de base amplia o cazo de bordes altos, calienta el aceite vegetal hasta 180 grados; estimarlo a ojo puede ser difícil; lo más práctico es usar un termómetro de cocina.
- Mezcla las tiras de pollo con el suero de leche y el chimichurri o la salsa picante.
- Pasa las tiras de pollo una a una por la harina para rebozarlas.
- Repite este proceso: sumerge de nuevo en la mezcla y reboza.
- Fríe el pollo durante 6-8 minutos en el aceite; retira las piezas y sazónalas con sal, pimienta y ralladura de limón.
- Para la alioli: Asa el ajo en el horno durante 40 minutos a 200 °C.
- Retira el ajo del horno, deja que se enfríe y exprime el ajo asado de las cabezas.
- Añade las yemas de huevo y la mostaza. Batir muy despacio mientras incorporas el aceite hasta que la mezcla espese y emulsione; ahora añade el ajo asado, el zumo de limón y sazona con sal.
- Sirve con el pollo frito y unas rodajas de limón.
Consejo del chef
Cuando el pollo sale de la freidora, espolvorea la ralladura de limón; aportará un toque de frescura que contrarresta la sensación de fritura.