Ingredientes
- 400 ml de nata para montar
- 100 g de crema fresca
- 30 g de granos de café tostados, machacados
- 1 vaina de vainilla o ½ cucharadita de extracto de vainilla
- 135 g de azúcar blanco
- 145 g de yemas de huevo
- 1 ½ cucharadita de sal marina
- Azúcar moreno para la capa de caramelo
- 6 galletas amaretti, para servir
Método
- Precalienta el horno a 90 °C.
- Calienta la nata en una olla con la vainilla y los granos de café rotos hasta que hierva suavemente. Tápala y deja infusionar durante 30–45 minutos, luego cuela.
- Coloca el azúcar blanco en una sartén pesada a fuego alto y deja que se funda hasta obtener un caramelo de color ámbar oscuro; no remuevas.
- Vierte con cuidado la nata infusionada tibia y bate bien hasta obtener una crema suave. Deja enfriar ligeramente.
- En un bol, bate las yemas de huevo, luego añade la crema fresca. Poco a poco incorpora la mezcla de nata con caramelo, batiendo hasta que esté homogénea.
- Añade sal marina al gusto y vierte en una jarra.
- Divide entre 6 ramequines, llenándolos hasta las tres cuartas partes.
- Hornea durante 40–60 minutos hasta que esté cuajado pero con una ligera vibración en el centro. Deja enfriar por completo, luego refrigera.
- Antes de servir, espolvorea con azúcar moreno y carameliza con un soplete hasta que esté crujiente y dorado 🔥 Sirve con amaretti.
Consejo del chef
El secreto de una crème brûlée perfecta es la paciencia: una cocción suave y un buen enfriamiento te ofrecen, cada vez, una textura ultra suave y lujosa.