El estragón aporta un aroma fragante a este reconfortante pastel de pescado.
Ingredientes
Rinde 4 porciones
Horno: 200°C / 180°C Ventilador / Gas 6
Para el relleno
- 600 g de filete de salmón sin piel, cortado en trozos
- 100 g de salmón ahumado en lonchas
- 450 ml de leche entera
- 1 hoja de laurel
- 2 dientes de ajo machacados
- 1 cebolla picada
- 4 granos de pimienta
- 2 puerros medianos lavados y finamente picados
- 75 g de mantequilla
- 75 g de harina común
- 100 ml de nata para cocinar
- 2 cucharaditas de mostaza Dijon
- 1 cucharada de alcaparras
- 2 cucharadas de estragón fresco picado
- Zumo y ralladura de un limón
- 100 g de guisantes congelados
Para la cobertura
- 1 lámina de hojaldre de 320 g, ya extendida
- 1 huevo batido
- Sal marina
Método
- Derrite la mantequilla en una sartén grande y sofríe la cebolla, el ajo y el puerro con las dos hojas de laurel.
- Incorpora la harina para hacer un roux y cocina durante 1–2 minutos.
- Incorpora la leche y la nata, removiendo hasta obtener una mezcla suave. Deja cocinar a fuego lento hasta que la salsa espese.
- Añade la mostaza Dijon, las alcaparras, la ralladura y el zumo de limón. Sazona con sal y pimienta negra recién molida.
- Retira las dos hojas de laurel y aparta la salsa del fuego.
- Incorpora con suavidad el salmón, los guisantes y el estragón fresco, manteniendo el salmón en trozos gruesos.
- Vierte en una fuente y deja enfriar ligeramente.
- Cubre con la masa de hojaldre, sella los bordes y pincela con huevo batido. Haz una pequeña ranura en el centro para permitir la salida del vapor.
- Hornea a 200°C / 180°C con ventilador / Gas 6 durante 25–30 minutos, hasta que la masa esté inflada y dorada.
Consejos del chef
- Deja enfriar el relleno antes de añadir la masa de hojaldre: si el relleno está demasiado caliente, el vapor ablandará la masa de hojaldre antes de que entre al horno. Esto dará como resultado una capa superior de hojaldre más crujiente, más alta y hojaldrada.
- Agrega el salmón fuera del calor: Incorpora el salmón crudo a la salsa caliente ya preparada justo antes de rellenar el pastel. Se cocinará suavemente en el horno, permaneciendo jugoso, tierno y en copos gruesos en lugar de volverse seco o recocido.