Como filipino, he visto cómo el ube ha pasado de las reuniones familiares y las panaderías de barrio a los estantes de los supermercados de Estados Unidos.
Algunas de esas colaboraciones me parecen pensadas. Otras parecen que las empresas descubrieron un ingrediente morado y dejaron de preguntar.
El nuevo Queso de Cabra con Ube de LaClare Creamery se sitúa en un terreno más interesante.
La quesera con sede en Wisconsin presentó recientemente un queso de cabra de edición limitada que mezcla su chèvre característico con ube, el querido ñame púrpura filipino conocido por su sabor naturalmente dulce, ligeramente a nuez y su color vibrante.
Para los filipinos, el ube no es una moda alimentaria nueva. Es la base de postres como ube halaya, pasteles, bollería, helados y un sinfín de recetas familiares transmitidas de generación en generación. Su sabor a menudo se compara con la vainilla, aunque cualquiera que haya crecido comiéndolo sabe que el ube tiene un carácter propio.
Esa familiaridad es lo que hace que esta colaboración en particular sea intrigante.
El queso de cabra ya equilibra sabores ácidos y cremosos. El ube aporta dulzor, notas terrosas y color. En teoría, la unión tiene más sentido de lo que podría parecer al principio.
LaClare dice que el queso funciona en todo, desde ensaladas y bagels hasta postres y tazones de batidos. Aunque la empresa se apoya fuertemente en el aspecto visual morado del producto, la combinación de sabores se percibe como algo más que una novedad.
La gran pregunta cada vez que el ube llega al gran público es la misma: ¿el producto respeta las raíces del ingrediente?
Al menos, LaClare parece reconocer de dónde proviene el ube y por qué la gente lo ama desde un principio. Ese es un punto de partida significativo.
Si el Queso de Cabra con Ube se convierte en tu próximo pilar para la tabla de charcutería, eso ya es otra historia. Pero entre la creciente ola de productos inspirados en el ube que llegan al mercado, este podría ser lo suficientemente inusual como para justificar una cata.