Invitar a gente a casa y organizar reuniones es un pilar del verano, pero los costos se acumulan rápidamente y pueden ser una sorpresa desagradable. Aunque quizás ya tengas cubierto tu presupuesto para comida y bebida, es importante prever esos extras imprescindibles — como enfriadores para mantener las bebidas frías durante toda la fiesta. Por eso nos alegró mucho encontrar un proyecto de bricolaje genial que consiste en reutilizar macetas antiguas de jardín para convertirlas en enfriadores de bebidas simples y eficaces.
En general, este proyecto es tan sencillo como parece, pero hay algunas consideraciones que vale la pena tener en cuenta. Casi cualquier tamaño de maceta o maceta de jardín sirve, pero su tamaño y forma determinarán dónde y cómo usarás tu maceta convertida en enfriador. Por ejemplo, macetas más pequeñas pueden funcionar como enfriadores de mesa, colocadas para actuar como un cubo de champán. Las jardineras más largas o grandes, en cambio, pueden usarse para colocar a lo largo de tu jardín o patio, funcionando de la misma manera que un enfriador de hielo más tradicional.
En cualquiera de los dos casos, sin embargo, querrás taponar primero los agujeros de tu maceta o jardinera para evitar que se drene el hielo derretido, y, idealmente, usar un platillo como precaución adicional. Pero antes de echar una bolsa de hielo en tu maceta vacía, hay algunas otras cosas que vale la pena considerar.
How to turn a pot or planter into a cooler
Sin importar el material de tu maceta o jardinera — ya sea plástico o terracota — si usas algo con un agujero de drenaje, puedes recortar un círculo de un vasito de yogur viejo o un recipiente similar, y usar pegamento o sellador para fijarlo en su lugar, bloqueando el agujero. También puedes rellenar la parte inferior de la maceta con guijarros o arena antes de añadir hielo para ayudar a evitar cualquier drenaje accidental, o añadir un forro adicional, como una lata de café usada.
Las macetas o jardineras de madera también funcionan muy bien. Como con cualquier opción, limpia la jardinera a fondo, pero una vez hecho, usa una pistola de grapas para forrar el interior con una lámina plástica resistente. Esto protegerá la madera de la exposición excesiva a la humedad, que puede provocar pudrición, y también facilitará la limpieza al final de la fiesta. Y si tu maceta no luce del todo bonita todavía, no entres en pánico. Una vez que llenes tu nuevo enfriador con hielo, el forro se asentará y quedará oculto, y parecerá más bien una pieza de decoración intencional. O, para un proyecto más grande, considera pintar la madera de un color audaz o añadir ruedas para que el enfriador sea móvil.
Finalmente, es hora de añadir tus bebidas. Si es un día especialmente cálido, también puedes espolvorear sal sobre el hielo para darle un impulso extra de enfriamiento y luego rellenar con tus bebidas. Tu enfriador nuevo y elegante ya está listo para servir.