Katie O’Sullivan, una dietista pediátrica sénior en Children’s Health Ireland, comparte algunas pautas simples para afrontar Halloween para niños con necesidades dietéticas especiales, como la celiaquía, la diabetes y las alergias.

1. Planificar con antelación

Al acercarse Halloween, los padres deben considerar con detenimiento las golosinas de sus hijos con antelación. Asegúrese de tener a mano alternativas adecuadas, como productos sin alérgenos, sin gluten, etc., según sus necesidades específicas. Póngase en contacto con su equipo local de atención sanitaria si tiene alguna consulta o necesita asesoramiento individual.

2. Educar a su hijo

Enséñele a su hijo acerca de sus necesidades dietéticas especiales y de la importancia y la justificación de no consumir ciertos alimentos. Sea abierto y alentador en su comunicación con él y concéntrese en los alimentos que sí puede consumir.

3. Truco o trato con precaución

Al salir a pedir dulces durante el truco o trato, puede resultar útil implementar un sistema codificado por colores para clasificar las golosinas seguras e inseguras. Asegúrese de que coman una comida equilibrada con anterioridad para evitar un consumo excesivo de dulces. Anímelos a elegir sus favoritas y a acordar una cantidad fija que se vaya consumiendo a lo largo de la noche.

4. Ofrecer premios no alimentarios

Considere repartir artículos no alimentarios como pegatinas, juguetes o mini juegos de mesa como parte de sus golosinas de Halloween. Esto puede ser una forma divertida e inclusiva de involucrar a todos los niños en la diversión de Halloween sin centrarse en los ingredientes de los alimentos.

Considere que algunos foros de crianza en línea han sugerido que los niños dejen sus dulces para la ‘Bruja del Switch’ que mágicamente cambiará su botín por un premio no comestible para el día siguiente.

5. Organizar una fiesta de Halloween

Si su hijo tiene requisitos dietéticos específicos, organizar una fiesta de Halloween puede ser una buena idea, ya que le ofrece la oportunidad de ofrecer dulces en un entorno seguro y familiar.

6. Leer las etiquetas de los alimentos

Siempre lea las etiquetas nutricionales con atención. Los fabricantes europeos están obligados a resaltar claramente los 14 alérgenos comunes en la lista de ingredientes, incluidos los cereales que contienen gluten, lo que facilita identificar opciones seguras. Si indica ‘puede contener trazas de’ o que se ha producido en una fábrica que manipula un alérgeno, evite este producto. En caso de duda, déjelo fuera.

7. Comuníquese con los demás

Si su hijo asistirá a una fiesta, comuníquese con el anfitrión acerca de las necesidades dietéticas de su hijo. Ofrezca enviar golosinas seguras por adelantado.

Si su hijo necesita monitorización de la glucosa y/o insulina o porta un EpiPen®, asegúrese de llevarlos si va a casa de un amigo o pariente. Déle al anfitrión su número de teléfono y explíquele qué hacer en caso de emergencia.

8. Ser creativo

Existe una gran cantidad de recetas para golosinas de Halloween aptas para alérgicos, sin gluten, así como opciones bajas en azúcar y sin azúcar que su hijo puede disfrutar preparando, disponibles en Internet y a través de plataformas de redes sociales. Lleve a su hijo a hacer la compra de alimentos y hágalo participar en la cocina y la repostería en casa para que pueda dar vida a sus golosinas.

9. Centrarse en la diversión

Por último, recuerde que Halloween se trata de disfrutar de la noche con los amigos y de expresarse. Enfatice la emoción de disfrazarse, salir de truco o trato, organizar o asistir a una fiesta, mientras tiene en cuenta las necesidades dietéticas especiales de su hijo.