Estas deliciosas golosinas están llenas de bondades, gracias a la avena y a las frutas del bosque congeladas.
Ingredientes
Rinde 8 porciones
- 175 g de harina normal
- 175 g de avena
- 75 g de azúcar moreno
- 1 pellizco de canela
- 100 g de mantequilla, derretida
- 50 g de miel
- 1 huevo entero, batido
- 300 g de frutos rojos congelados
- 50 g de azúcar fino
- 1 cucharada de maicena
Método
- Precalienta el horno a 180 °C / 160 °C con ventilador.
- Engrasa y forra un molde para hornear de 20 × 30 cm con papel de hornear.
- Coloca la harina normal, el azúcar moreno, la avena y la canela en un bol grande y mezcla bien.
- Añade la mantequilla derretida y la miel y mézclalo con las yemas de los dedos hasta que la mezcla tenga la textura de migas gruesas.
- Añade el huevo y mezcla hasta que la masa comience a unirse. Debe quedar ligeramente desmoronada, no formar una masa suave.
- Coloca aproximadamente dos tercios de la mezcla de avena en la bandeja preparada. Presiona firmemente y de manera uniforme para cubrir la base.
- En una cacerola mediana, mezcla las bayas congeladas y 50 g de azúcar fino y lleva a ebullición suave. Cocina durante 5 minutos o hasta que la fruta se ablande y añade la maicena para espesar la mezcla.
- Extiende la mezcla de bayas uniformemente sobre la base preparada, dejando a un lado el líquido congelado excesivo.
- Desmiga la mezcla de avena restante sobre las bayas. No la presiones demasiado; quieres una cobertura ligera y desmenuzada.
- Hornea aproximadamente 35–40 minutos, hasta que la capa superior esté dorada y el relleno de bayas hierva alrededor de los bordes.
- Deja enfriar completamente en la bandeja antes de refrigerar ligeramente y cortar en porciones. Esto permite que el relleno de bayas se asiente y obtendrás porciones mucho más limpias.
Consejos del chef
- La base es clave: compacta la capa inferior de forma uniforme en la bandeja para que se sostenga una vez porcionada, pero mantiene la cobertura suelta para conseguir una textura crujiente contrastante.
- Equilibra el sabor: un poco de ralladura de limón o jugo de limón mezclado con las bayas realza su sabor y contrarresta la dulzura. Añade 50 g de coco deshidratado si quieres incorporar un nuevo matiz de sabor.
- Enfría por completo antes de cortar: el relleno seguirá cuajándose a medida que se enfría. Para porciones especialmente limpias, enfría la porción terminada antes de cortar con un cuchillo afilado.
- Se puede preparar con antelación: la porción se puede hornear con antelación y cortar una vez esté completamente fría. Para obtener la mejor textura, deja que vuelva a temperatura ambiente antes de servir.